
Publicado 22 de julio de 2026 en Ropa por Valentin A

Invertir en prendas de calidad, diseñadas para resistir el movimiento y las exigencias del clima, es el primer paso para armar un clóset duradero. Sin embargo, el verdadero desafío empieza después de la primera postura. Factores tan cotidianos como la temperatura del agua, el tipo de ciclo o la elección del detergente determinan si tu polerón favorito o tu chaqueta técnica te acompañarán por años o si terminarán dañados en un par de meses.
A continuación, te entregamos una guía práctica de lavado de ropa deportiva, urbana y de uso diario para mantener la forma, el color y las propiedades de tus prendas intactas.
El desgaste más agresivo que sufre la ropa no ocurre durante su uso en la calle o la naturaleza, sino dentro de las máquinas de lavado y secado. Un ciclo inadecuado somete a las fibras a una fricción excesiva, debilitando los tejidos y acelerando la aparición de motas (pilling).
Cuando se trata de chaquetas o trajes de agua, un error en la temperatura del agua o el uso de suavizantes químicos puede destruir por completo las membranas impermeables y las uniones termoselladas. Aprender cómo cuidar la ropa mediante hábitos correctos no solo protege tu bolsillo, sino que reduce el desecho textil y optimiza el rendimiento de tus prendas de acción.
Cada material responde de forma distinta a la humedad y el calor. Para evitar accidentes y saber cómo no encoger la ropa, evitar mal olores y demás, separa tus cargas y aplica estas reglas específicas:
El algodón premium es cómodo y transpirable, pero sensible al calor. Lávalo siempre con agua fría (máximo 30°C) y al revés para proteger los estampados y logos. Adicionalmente, procura utilizar un detergente suave y evita secadoras y cloros o productos abrasivos que puedan desteñir o dañar las fibras de tus prendas.
A la hora del secado, asegúrate de que el mismo sea a la sombra y nunca al sol directo. Esto es fundamental, ya que la luz solar directa endurece las fibras y degrada los pigmentos.
Muy común prendas deportivas urbanas debido a su elasticidad y resistencia. Para estas mezclas, prefiere ciclos suaves y evita el roce con elementos rígidos como cierres o velcros de otras prendas durante el lavado. Para esto, puedes separar tus prendas en bolsas de malla protectoras aptas para lavarropas.
El cuidado de chaquetas con tecnologías impermeables o tratamientos DWR (repelencia al agua) requiere máxima precaución.
Para el lavado de este tipo de prendas, cierra todos los cierres y velcros antes de ingresarlas a la lavadora. Lávalas solas o con prendas similares en un ciclo delicado, utilizando agua fría y omitiendo por completo el suavizante, ya que este último tapa los poros de respirabilidad de la tela técnica.
Los jeans no necesitan lavarse después de cada postura. De hecho, mientras menos los laves, mejor conservarán su calce y color original. Cuando sea estrictamente necesario, hazlo con agua fría, al revés y con los botones cerrados.
El neopreno jamás debe entrar a una lavadora ni entrar en contacto con jabones convencionales. Después de cada sesión de surf o SUP, enjuaga tu traje y tus botines únicamente con agua dulce fría para eliminar la sal y la arena. Sécalos colgados por la mitad a la sombra.
También te puede interesar leer: Cápsula denim de O’Neill: cuando el océano le da forma a los jeans.
El cambio de estación define la vida útil de tus chaquetas gruesas y parkas. Antes de almacenarlas durante los meses de calor, asegúrate de que estén completamente limpias. Guardar una prenda con restos de sudor o humedad ambiental garantiza la aparición de manchas amarillas imposibles de quitar y debilitamiento de telas.
Utiliza cajas plásticas herméticas o bolsas selladas al vacío en lugares secos, protegiendo tu inversión invernal de polillas y acumulaciones de polvo.
Cuidar tu ropa es parte del estilo de vida consciente y sustentable que promovemos en O’Neill. Prolongar la durabilidad de tus prendas, tanto técnicas como urbanas, te permite seguir explorando con el mejor rendimiento.
¿Buscando renovar tu guardarropas? Visita nuestra tienda online y explora la colección completa de chaquetas, polerones y ropa deportiva de O’Neill Chile.
No es recomendable de forma generalizada debido al riesgo de derretir membranas internas. Sin embargo, algunas chaquetas técnicas con tratamiento DWR requieren unos minutos de secadora a baja temperatura para reactivar su capa impermeable. Revisa siempre la etiqueta específica de tu prenda.
Para saber cómo sacar olor a humedad de la ropa, realiza un lavado corto con agua fría agregando una taza de vinagre blanco en el compartimento del suavizante. El vinagre neutraliza las bacterias sin dañar los tejidos. Luego, seca por completo al aire libre en un espacio ventilado.
No es necesario lavarlo tras cada postura a menos que tenga manchas visibles o mal olor. Un lavado cada 4 o 5 usos es suficiente si se ventila correctamente después de usarlo, protegiendo así la suavidad del tejido interior.
Debes utilizar un detergente líquido neutro o especializado para ropa deportiva. Evita los detergentes en polvo (que dejan residuos que tapan los poros de respirabilidad) y descarta por completo los suavizantes y blanqueadores clorados.
Lava y seca completamente cada pieza. Almacénalas en bolsas de tela transpirable o contenedores herméticos en un lugar fresco y oscuro. Añadir bolsitas de sílice evitará cualquier acumulación de humedad residual.