¿De qué materiales están confeccionados los cortavientos O'Neill para mujer?
La composición varía según el modelo. Algunos de nuestros modelos están confeccionados en 100% poliéster, un material liviano y resistente pensado para bloquear ráfagas de viento; mientras que otros están hechos en poliamida (nylon), igual de ligera y resistente al viento, con manga larga y cuello alto para mayor protección. Puedes revisar la composición exacta de cada modelo en su ficha de producto.
¿Qué tecnologías utiliza O'Neill en la confección de sus softshell y cortavientos de mujer?
Incorporamos tecnología Hyperdry, que ofrece repelencia al agua y secado rápido, junto con 4-Way Stretch, que suma elasticidad en cuatro direcciones para mayor comodidad y libertad de movimiento. Estas tecnologías, combinadas con tejidos resistentes al viento, hacen que las prendas se mantengan funcionales y duraderas frente a los cambios de clima.
¿Cuál es la diferencia entre un cortaviento y una chaqueta softshell de mujer?
Un cortaviento es la prenda más liviana de las dos, diseñada principalmente como barrera contra el viento, con tratamiento de repelencia al agua para resistir camanchaca o lluvia ligera. Una chaqueta softshell suma una capa interior más gruesa y elástica, generalmente con un interior tipo micropolar, ofreciendo más calidez y siendo mejor opción para actividades como trekking o ciclismo en climas más variables.
¿Cómo elijo mi talla en los cortavientos O'Neill?
La talla depende de las capas que vayas a llevar debajo: si vas a utilizar el cortaviento solo, sobre una polera, tu talla habitual debería darte un calce cómodo. Si piensas utilizarlo sobre un polerón o una capa más gruesa, puede convenirte una talla más para más comodidad. Te recomendamos tomar tus propias medidas y revisar la guía de tallas específica de cada producto antes de comprar.
¿Cómo lavo mi cortaviento para no dañar el tratamiento repelente al agua?
Lava tu cortaviento con agua fría, sin blanquear y con colores similares, evitando la secadora y la limpieza en seco. Para el secado, utiliza temperatura tibia como máximo, ya que el calor excesivo puede dañar tanto la tela como el tratamiento repelente al agua de la superficie.